viernes, 4 de agosto de 2017

EL PENSAMIENTO DE MAHATMA GANDHI

 CAPÍTULO III 
EL PENSAMIENTO DE MAHATMA GANDHI

1.1. Pensamiento de Gandhi

En el pensamiento de “Mahatma” Gandhi hay que reconocer varias influencias. De un lado, la influencia de los pensadores que lee y estudia; y del otro, su propia experiencia, tanto de su vida en Londres, como en Sudáfrica y la India. Las cuales le hacen crear y transitar por un camino distinto en la lucha en contra de la opresión, el maltrato y la agresión, pero sin caer en lo mismo de lo cual se lucha, esto es, transitar por el camino de la resistencia pacífica. Por ello, Gandhi se ha convertido en símbolo de la acción política, fundamentada en la resistencia pacífica y la espiritualidad.
  
1.2. Experiencia en Occidente

Parte de su pensamiento se halla en el acercamiento que hizo él, en un primer momento, de las enseñanzas de Jesucristo y del Bhagavadgita, libro sagrado del hinduismo, durante su estadía en Londres, cuando estudiaba abogacía. Cabe recordar, que durante su estadía en Londres él pudo ver el contraste entre las culturas de Oriente y Occidente, pudiendo asimismo sintetizar y comparar los preceptos del cristianismo, el budismo y el islamismo.
De la Biblia, incorporó el pacifismo y la ausencia de respuesta a las agresiones. (El sermón de la Montaña)

Del Bhagavadgita, incorporó enseñanzas del hinduismo sobre la moral, el esfuerzo y la resistencia tenaz ante la adversidad. Tiempo después, se trasladó a Sudáfrica como miembro de la empresa Durban, pudiendo entrar en contacto con las reclamaciones del pueblo hindú que vivía en territorio sudafricano, controlado por los ingleses.

Allí vieron como a esta colonia hindú se la trataba despectivamente, sus derechos eran casi nulos y pisoteados, vivían en situación de marginación y carencia de medios básicos de subsistencia. Gandhi se comprometió con ellos y decidió luchar por sus derechos: Gandhi pasó 22 años peleando por sus derechos, fundó el periódico The Indian Opinion y ayudó en la creación del Natal Indian Congress en 1894, institución en la cual se defenderían los derechos de la minoría hindú en Sudáfrica. 


Cuando estaba en Sudáfrica Gandhi se acercó a los escritos de John Ruskin, Henry David Thoreau y de Tolstoi, que fueron textos que influenciaron en gran medida su posterior pensamiento.  

De Ruskin, aprendió el valor del trabajo manual, del trabajo que uno mismo puede hacer con su propio esfuerzo. De Thoreau, tomó el concepto de desobediencia civil frente a las injusticias de las instituciones. De Tolstoi, adquirió el anarquismo pacífico como un medio para lograr la transformación social.

No obstante, a esta influencia occidental de pensamiento, Gandhi también conoció los principios de la mística hindú, así la satyagraha o fuerza de la verdad se sumó a al pensamiento de Gandhi. De él Gandhi asumiría la búsqueda de la verdad en su vida, por medio de un camino de rectitud y virtud, lo cual también lo llevará a asumir una postura de resistencia pacífica, puesto que la verdad no necesita ser impuesta con violencia para ser verdad, la verdad como tal siempre será verdad. Ello, también lo llevará a adentrarse en el conocimiento de la ahimsa, que es el camino de la no violencia.

Esto, será puesto en práctica cuando en Sudáfrica se obligó a todos los trabajadores de origen asiático a ser censados dentro de un registro aparte de los otros habitantes británicos del territorio, teniendo que tomarse registro dactilar de sus diez dedos. A lo que Gandhi respondió, organizando a sus seguidores en una resistencia pasiva. De lo cual fue conducido a prisión por agitador.

Más adelante,  Gandhi comienza a poner en práctica, parte de su pensamiento, asumiendo el ayuno y la austeridad. Inicia la creación de una comunidad autosostenida en Johanesburgo en Sudáfrica, la Granja Tolstoi, en la cual se mantenía la comunidad de todos por medio de un aporte recíproco de unos con otros en el grupo. Se procuraba que el trabajo de cada uno fuera en beneficioso para la comunidad, que cada quien pudiese aportar en la comunidad el fruto del trabajo de sus manos.

En ella se procuraba también la reducción de lo que fuese carente de sentido para la vida, como la ostentación, el lujo, entre otros elementos superfluos en la vida de una persona.
  
1.3. Experiencia en la India

A consecuencia de los eventos de la Primera Guerra Mundial, en la cual una gran cantidad de hindúes son enviados a luchar en apoyo del ejército británico, Gandhi decide regresar a la India. Allí Gandhi es bien recibido, sobre todo por la fama de persona honrada y sabía[5], que había adquirido como parte su experiencia en Sudáfrica y que llegó a conocerse en la India. Incluso se le llamó “Mahatma” que significa alma grande, y se lo consideró un guía espiritual o karmayogui, dándole a su figura, un halo de santidad, sabiduría y benevolencia.

En la India, su pensamiento y modo de vida fueron bien recibidos por los hindúes. Gandhi fue predicando sus creencias, fundó la comunidad Ahmadabad el Sabarmati Ashram en la cual procuraba implantar su pensamiento. Al ver la pobreza en la que vivían sus paisanos Gandhi decidió despojarse de cualquier ostentación en sus ropas y llevar una vida austera, además de librar  batalla contra el imperialismo británico en la India que ante sus ojos, le estaba haciendo mucho mal.

Llegó a formular que opresión británica era doblemente dañina, ya que por un lado afecta a la economía hindú, empobreciéndola, y por el otro empobrecía también el alma de los hindúes. Gandhi exigía la independencia de la India, pero sin caer en actos violentos.

De allí, que la actitud de Gandhi sea de rechazo a cualquier muestra de opresión británicas, que él decide responder no con violencia, porque esa no era parte de su filosofía de vida, sino con resistencia.


Una resistencia pacífica que lo llevó a renunciar al alimento cuando estaba preso, como una manera de protesta pacífica contra el trato dado a los parias en la India. Gandhi demostró con su ejemplo, una renuncia a lo mundano desde una postura política, que fue apreciada y elogiada por diversas personas en el mundo, que aún hoy recuerdan su lucha y su forma diferente de protestar, sin recurrir a la violencia, que,  sin embargo, resultó efectiva, puesto que la India logró obtener su independencia política.
  
IV. CONCLUSIONES

La India no era más que mano de obra disponible y proveedora de materias primas del reino de Inglaterra, lo que deriva a su Estado al "Hambre y Pobreza". Los principales productos de explotación inglesas eran el opio y el algodón. Sobre ello, quienes intentaban alzarse contra los abusos ingleses eran reprimidos rápidamente. Tenían medidas represivas que condenaban con mayor furia a los nacionalistas. Solo restaba la deportación o el encarcelamiento para estos supuestos agitadores.

A fines del siglo XIX se dieron los primeros pasos hacia el auto gobierno con la designación de consejeros nativos para asesorar al Virrey y el establecimiento de consejos provinciales con miembros indios. La India, por ese entonces, comprendía Pakistán, Bangladesh, Birmania y Aden (actualmente Yemen).

A partir de la I Guerra Mundial, y la participación de India salvaguardando los intereses de Inglaterra, es que ésta última otorga un mayor espacio a la India en la dirección del gobierno Indio. Así se instala la diarquía, mediante la cual concejales indios electos por votación y oficiales británicos designados por la corona compartirían la administración de la India británica. De alguna manera todo ello era visto como un avance importante para el posterior divorcio e independencia de Inglaterra. Un pueblo que vivió oprimido por tanto tiempo asumía en parte la dirección del gobierno. Inglaterra tuvo que ceder, pues la población india de esos años era, en cantidad, muy superior a la suya, y por lo observado vivían en un constante temor a una rebelión.

Representa un cambio decisivo en la India moderna, ya que provocó una revolución en la conciencia india que a su vez se expresó en el ascenso de Mahatma Gandhi al proceso de lucha política que se tenía.

Entre 1920 y 1921 los líderes musulmanes de Deoband y Aligarh se unieron a Gandhi en la movilización que se caracterizó por la desobediencia civil y el desacato a las normas británicas en respuesta por la masacre de Amritsar. Era una lucha completamente pacífica, que implicaba el desacato a la autoridad, huelgas de hambre, etc.

Al mismo tiempo Gandhi respaldaba el Movimiento Khilafat, haciendo que muchos hindúes respaldaran el movimiento islámico. Aunque finalmente el movimiento no logró la unidad de la población india y en realidad sirvió para profundizar las diferencias entre hindúes y musulmanes. La realidad es que a medida que la India se iba acercando a su independencia, las comunidades hindúes y musulmanas paulatinamente se iban apartando.

La segunda Guerra Mundial también fue un punto de inflexión importante en la historia independentista hindú. Cuando Inglaterra decide participar en la Guerra, no había pedido opinión alguna a la India, por lo cual éstos últimos veían que eran ignorados y no se les tomaba en cuenta. Así que, bajo la dirección de Gandhi el Congreso decidió tomar medidas extremas al ejercer una campaña de desobediencia, negándose a participar en cualquier actividad y exigiendo la independencia del país.

Así la lucha por la Independencia estaba entrando en su tramo final, logrando una presión pacifica que no derivaría en una lucha armada, pero si una serie de negociaciones.

Para aquella fecha la brecha entre el Partido del Congreso y la Liga Musulmana habían llegado a diferencias infranqueables. La Liga Musulmana cuestionaba la legitimidad del Partido del Congreso de representar al pueblo de la India, mientras que éste último afirmaba que la Liga Musulmana no era la voz autorizada de los musulmanes indios.

Se avizoraba desde fines del siglo XIX una división de la India tradicional, movido por distintos motivos, políticos, culturales y económicos.
  
El Parlamento de Londres, del 18 de julio adopta la ley de independencia de la India; la entrega de poderes se adelanta a la medianoche del día 14 de agosto de 1947. En la tarde de ese mismo día, Nehru y los líderes del Partido del Congreso se comprometen solemnemente, ante la Asamblea Constituyente, a consagrarse a la edificación de una India nueva y mejor.

Gandhi, en sus conflictos con las autoridades políticas utilizaba el método de resistencia de la satyagraha (“obstinación por la verdad”) que supone la búsqueda de la verdad como camino de rectitud y virtud,  acción que conlleva resistencia, vigor y fe.
De la satyagraha deriba el “ahimsa” (la "no violencia”), la fuerza de la verdad hará que se imponga por sí misma, no mediante la violencia, por ello, el daño que nos es infligido no ha de obtener una respuesta violenta por nuestra parte, sino la confirmación de nuestra posición a modo de resistencia.

Desde 1931 reclamada la independencia de la India rechazando el dominio colonial pero no logró tener éxito. Entre 1946 y 1947 su objetivo constituyó la lucha contra los sangrientos enfrentamientos entre las comunidades hinduista y musulmana que culminó con la independencia y la división del país entre Pakistán y la India.

La Importancia de Gandhi no sólo ha sido destacada tras su muerte, sino que en vida Gandhi fue una persona muy respetada y necesaria, tanto para el pueblo hindú como para la misma corona británica, que necesitaba de él y de su consentimiento para llevar a cabo medidas en la India. La fama de Gandhi en Sudáfrica y a lo largo de su vida, habían hecho que él una persona muy valorada y apreciada por los hindúes, ya que una parte importante de su pensamiento giraba en torno a lograr el bienestar de sus compatriotas hindúes, y así fue como muchos de ellos lo percibieron.

Su lucha y apariciones protestando, pacíficamente, por sus convicciones, hicieron de él un héroe nacional, con quien los representantes de la Corona inglesa tenían que negociar necesariamente para llevar a cabo políticas en la India.
  
V. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

SHARP, Gene. “La Relevancia de Gandhi en el Mundo Moderno” en CEON (Centro de Estudios para una Opción Nacional), Volumen I, nº 2, julio 1999.  (http://www.aeinstein.org)

RAMCHANDANI, J. Carlos. “Mahatma Gandhi, Un santo entre políticos y un político entre santos” (http://www.dharmayoga.es)

COLLANTES, Fernando. India: colonialismo, pobreza y estrategias de desarrollo. En la web: (http://www.unizar.es/departamentos/estructura_economica/personal/collantf/documents/India-Texto.pdf)

CARRERAS, J. U. La independencia de la India y Pakistán. Historia Universal del siglo XX. Tomo 22. Historia 16. Madrid 1998. Capítulo 4. Pp. 12 – 13.

HOBSBAWM, Eric. Historia del siglo XX, 1914 – 1991. Barcelona: Crítica, 200. Pp. 212.

Imagen de Internet




[1]  Collantes, Fernando. India: colonialismo, pobreza y estrategias de desarrollo p. 5; 14
[2] Articulo reelaborado de Carreras, J. U. La independencia de la India y Pakistán. Historia Universal del siglo XX, tomo 22. Historia 16. Madrid 1998.Capítulo 4. Las independencias de la India y Pakistán p. 10
[3] Articulo reelaborado de Carreras, J. U. La independencia de la India y Pakistán. Historia Universal del siglo XX, tomo 22. Historia 16. Madrid 1998.Capítulo 4. Las independencias de la India y Pakistán pp. 12-13
[4] “Luego, Mohandas Karamchand Gandhi (1869-1948) conseguiría movilizar a decenas de millones de personas de las aldeas y bazares de la India apelando igualmente al nacionalismo como espiritualidad hindú, aunque cuidando de no romper el frente común  don los modernizadores (de los que realmente formaba pare; véase La era del imperio, capítulo 13) y evitando el antagonismo con la India musulmana, que había estado siempre implícito en el nacionalismo hindú.” Hobsbawm, Eric. Historia del siglo XX, 1914-1991. Barcelona: Crítica, 2000, p.212.
[5] “Gandhi inventó la figura del político como hombre santo, la revolución mediante la resistencia pasiva de la colectividad (<<no cooperación no violenta>>) e incluso la modernización social, como el rechazo del sistema de castas, aprovechando el potencial reformista contenido en las ambigüedades cambiantes de un hinduismo en evolución. Su éxito fue más allá de cualquier expectativa (y de cualquier temor).” Hobsbawm, Eric. Historia del siglo XX, 1914-1991. Barcelona: Crítica, 2000, p. 212.

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