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jueves, 11 de mayo de 2017

“1968” East and west: Divided Germany as a case study in transnational history de Timothy Scott Brown

Los eventos de revolución académica y estudiantil acaecidos a lo largo de la década de 1960 se pueden considerar como parte de un fenómeno mundial amplio, pero que en muchos casos, en el imaginario colectivo se han resumido a mayo de 1968 y al contexto francés, lo cual es incorrecto ya que movimientos a favor de una renovación académica y social se dieron en lugares tan distantes como China o México, Japón y Checoslovaquia. Los eventos de 1968 están dentro de un paquete más amplio, global, de crítica, por cambios al desfasado sistema educativo tradicional, y que en manera alguna se pueden restringir a un territorio y época específico. Para el estudio de este fenómeno no son válidas las restricciones impuestas por la consideración de una frontera nacional, sino que necesitan de la investigación de la Historia transnacional.

En el caso alemán, la coyuntura de la década de 1960  tiene la particularidad de poder ser analizada doblemente, pero no dejando de lado el análisis global de la Historia transnacional. En Alemania vemos el caso de por un lado la Alemania Occidental y del otro, la Alemania Oriental. En la Occidental, vemos que los aspectos de 1968 se vieron notablemente importantes, los jóvenes salían a las calles no sólo a protestar por un cambio en el sistema educativo, sino por todo un conjunto de males que afectan al planeta entero, como por ejemplo la lucha contra el imperialismo de los EE.UU., la guerra fría, la guerra de Vietnam, la misma división de Alemania, entre otros, y que son problemas por los cuales también salieron a las calles los jóvenes del Tercer Mundo.

En tal sentido, y teniendo en cuenta estos temas de interés juvenil de los años ’60, se debe analizar la contracultura internacional, además de las ideas de la nueva izquierda mundial, que son fenómenos que no afectaron a un solo punto del planeta, sino a varias realidades y que fueron de interés común por muchos. Por ejemplo, el arte fue un buen mecanismo por medio del cual la protesta se pudo canalizar, representar.

Sin embargo, y pese a la profusión de los movimientos estudiantiles, principalmente de los universitarios, fueron los jóvenes trabajadores, y no los estudiantes quienes canalizaron la conexión transnacional de la década de 1960. Los representantes de la “Beat música” (como los Beatles y los Rollings Stones) transmitieron una nueva concepción de la vida, más allá de la construcción de las naciones, cuestionando el autoritarismo, y que con su mensaje llegaron a una gran cantidad de jóvenes en el mundo. Formas de expresión de esta época se ven en la moda, la apariencia, el comportamiento de una generación, que se convirtió en una identidad, de disconformidad con la vida cotidiana, siendo su estilo personal con clara rebeldía política. 


BROWN, Timothy. “1968 east and west: Divided Germany as a case study in transnational History”.

“Presidential address. Histories for a less national age” de Kenneth Pomeranz

Si la historia nacional del siglo XIX y XX ayudó a fortalecer el sentido de la ciudadanía nacional, ahora, en un mundo con tantos desafíos sociales por resolver, como las desigualdades, las barreras sociales, entre otros, los historiadores  deben  procurar hacer una historia global que una a todos más allá de las divisiones o desarrollos aislados que nos pueda imponer una frontera artificial. Defensores de la historia mundo, han argumentado que es el propio mundo la unidad con la cual se debe trabajar en la investigación histórica. Pero no una historia global ligada sólo a lo económico, como se había venido trabajando, sino una que vaya más allá de lo financiero, pues al realizar intercambio comercial no sólo se intercambian bienes, servicios o dinero, sino que toda una estructura social entra en contacto con otras, conversando, conociéndose y diluyéndose en la comunicación interpersonal, que no se puede obviar.

 Para lograr este cometido, de realizar una historia global más allá de las fronteras y de las naciones, se tendrá que contar con un nutrido grupo de africanistas, europeístas, latinoamericanistas, entre otros especialistas, para así lograr hacer la historia del mundo, puesto que antes de mirar el panorama global, primero es conveniente mirar el escenario local, y ya mucho de esto se ha venido haciendo en las últimas décadas.

Parte de este interés por hacer una historia global surge de la reflexión acerca de qué está haciendo o cómo se está modificando la Historia frento a los cambios de nuestra era, que por lo general tienen que ver con la globalización y la cada vez más inminente integración mundial.  La interrelación de los distintos  lugares del planeta por distintos factores es un fenómeno que no puede escapar del lente de los historiadores, pues es un fenómeno contundente de nuestro día a día. Nuestra disciplina ha venido avanzando en estos aspectos por medio de tímidos  pero certeros desarrollos desde hace algún tiempo.

Un primer desarrollo que analiza Pomeranz en su texto, es la creciente importancia que está teniendo para los historiadores el análisis entre lo que se denomina “Occidente” con el “resto del mundo”. Temas como la migración, los movimientos de bienes, la contaminación, el intercambio de ideas, son materias que en los últimos años han concitado el interés de los historiadores y que se reflejan en ciertas obras, que son parte de lo que se conoce como la historia transnacional, que si bien, en la mayoría de trabajos se ve un centralismo en la relación entre Estados Unidos y el resto del mundo, se destaca el interés por no ofrecer  no una sólo versión de la historia, tanto del centro como de la periferia, y eso es precisamente uno de los puntos básicos de esta nueva forma de hacer Historia.

Otro desarrollo, es el aumento en el cuestionamiento al nacionalismo metodológico, o en otras palabras, la crítica a la poderosa suposición del siglo XIX que las naciones son el punto de referencia para la Historia, la nación como el principal contenedor lógico para el análisis histórico. Esta idea de la nación como centro para la Historia ha venido cuestionándose desde años atrás al constatar los historiadores que categorías como la raza, el géneros o la sexualidad, son categorías incluso más significativas que las mismas naciones, pues competen a toda la humanidad y que no son fenómenos que se restrinjan a una sola parte del planeta, sino que se han sucedido en una multitud de escenarios geográficos y políticos.

Pese a los avances en  la Historia global, su forma de tratar la información se presenta como más difícil de absorber dentro de los esquemas tradicionales del quehacer historiográfico, ya que desagrega la unidad nacional traspasando las fronteras de nacional, lo cual permite ver similitudes o diferencia, pero que demanda una mayor concentración de casos para los historiadores. Procurando la cooperación entro los historiadores para realizar investigaciones.

La historia del mundo puede potencialmente hacer algo muy diferente para los historiadores de lo que el análisis de unidades supranacionales han logrado. El nuevo desafío desde lo global se encuentro en el cuestionan tanto los marcos nacionales así como de lo que se entiende por civilización y civilizado. Diseña métodos sin pretender abarcar los sistemas políticos y las áreas culturales específicos, sino los fenómenos sociales más allá de un reducido ámbito geográfico. Esto supone la investigación con grupos y redes de profesionales transnacionales y otros grupos espacialmente dispersos.

Los interesados ​​en la síntesis a nivel macro necesitan claramente la investigación monográfica sobre muchas áreas todavía descuidadas por la investigación histórica.  Los estudios de, por ejemplo, las redes del Océano Índico son propensos a estimular historias nacionales, por no llegar a suplir la demanda en la información requerida. El impulso a la inclusión más amplia y el empuje para diferentes unidades se refuerzan mutuamente, pero se requiere de una compleja organización tanto en el trabajo como en las fuentes y de lo que se conoce al respecto. Estudios de las cadenas de productos básicos;  estudios de los espacios interactivos, como el litoral Atlántico o la Ruta de la Seda, son interesantes, debido a que sus densas redes de interacción, pero suponen un conocimiento amplio de las distintas zonas en donde se investigue. 

Imagen de Internet



lunes, 3 de abril de 2017

LA HISTORIA TRANSNACIONAL Y LA INVESTIGACIÓN GLOBAL


I. HISTORIA TRANSNACIONAL

La historia transnacional es una corriente historiográfica que toma como punto de análisis al hombre y sus sociedades sin  restringirla al ámbito particular de una nación, y  “se refiere al movimiento de la gente, las ideas, las tecnologías y las instituciones a través de las fronteras”[1]

Esta nueva historia surge como producto de la interrelación cada vez mayor de los distintos puntos del planeta. En otras palabras, esta Historia analiza al hombre en sus relaciones sin circunscribirlo a un ámbito geográfico específico, su estudio va más allá de las fronteras que impone un país o de un entorno particular. Sus análisis pueden ser de distintos tipos pero siempre abordándola desde la globalidad, jugando un papel importante la comparación histórica, que en el caso de la historia transnacional, por su misma naturaleza es inseparable.

En ese sentido la historia transnacional se podría considerar como parte del fenómeno creciente de la globalización o integración mundial, que ha llevado que en la actualidad, como también en el pasado, hombres y mujeres del mundo estén más en contacto unos con otros. El fenómeno de los mercados mundiales ha permitido que personas de países tan distantes como China y Francia, puedan entablar lazos de comunicación y de cooperación, que en una economía autárquica no hubiese surgido. De esta manera, no sólo se habla de un intercambio en especies, sino todo un intercambio cultural y antropológico, en donde pueblos pueden hallar sus similitudes y sus diferencias, así como explorar nuevas formas para comunicarse[2].

II. ORÍGENES

El avance de las redes de comunicación y de mercado ha permitido que ya no sólo se realicen esporádicamente intercambios mercantiles, sino que ello ha devenido en un contacto fluido que ha ocasionado que empresas de un país se instalen en otro. Del mismo modo la migración de personas de un país hacia otros países y continentes ha generado un fenómeno cultural muy amplio, en donde muchos se sienten parte del país en donde nacieron, pero en el cual ya no habitan, habiendo emigrado hacia otras latitudes y asimilado nuevas formas de interacción social. De los casos anteriores surge el cuestionamiento acerca de qué clase de personas son las que están surgiendo a raíz de este cambio social, o si es que se les podría considerar ciudadanos del mundo.

En ese sentido, la Historia que tiene por finalidad el estudio del hombre y de su devenir en el tiempo, no puede ser ajena a los fenómenos que acontecen a su objeto de estudio, esto es, de los hombres y mujeres. El hecho que en la actualidad nos encontremos con el fenómeno de la globalización ha hecho que historiadores y científicos sociales, tengan que tener en cuenta este fenómeno del cual no son ajenos[3].

 La historia trasnacional se podría remontar al Tratado de Wetfalia de 1648, en donde se establece el derecho internacional, y al surgimiento de los estados-nación. De tal suerte que en esta forma de hacer historia se va más allá del simple análisis nacional, y que ya desde el establecimiento de los estados nación, con una estructura mucho más organizada, ya puedan darse los primeros intentos para explorar el mundo y comerciar con otras regiones o estados. Este movimiento de personas, tecnologías e instituciones permite ver que en el mundo muchas poblaciones dejan el aislamiento y se integran a una nueva cultural global[4].

Esta forma de hacer historia surge en los Estados Unidos de Norteamérica, y se ha extendido a lo largo del mundo.  El término transnacional había sido ya usado por sociólogos, abogados y antropólogos, para describir las operaciones de las corporaciones multinacionales, organismos multilaterales y los orígenes del término podrían rastrearse en el libro de Randolph Bourne titulado “Transnational America”[5].

II. MODO DE TRABAJO

Uno de los puntos centrales del trabajo de la historia transnacional es el cuestionamiento a la idea de que la nación es la célula básica del análisis histórico. De este modo, esta historiografía considera a una nación como parte de un conjunto amplio y trascendente, no aislado ni único en el mundo, sino que por el contrario susceptible a darse en otras realidades y en situaciones compartidas. Y allí es donde el análisis transnacional realiza un aporte importante para el conocimiento humano: la comparación histórica. Yendo incluso más allá, al ver como una forma de operar en la realidad, surgida en un espacio concreto, logra adaptarse a otras realidades, modificando su entorno, como por ejemplo las empresas multinacionales que cuentan con distintas filiales a lo largo del mundo.

La historia transnacional toma en cuenta a la nación, pero sobre todo los factores que la trascienden, pues tanto las personas, objetos y demás seres por naturaleza son dinámicos, móviles, y no siempre van a permanecer en el mismo lugar donde surgieron, llevando consigo todo su bagaje cultural y personal a donde vayan. Así un ejemplo serían las migraciones del pueblo judío alrededor del mundo, de lo cual no se podría hablar únicamente de la situación judía en México, sino tomarla como referencia para compararla con la situación de los otros judíos en Asia o en Estados Unidos. Del mismo modo la esclavitud es un fenómeno que no solamente sucedió en Europa, también en América Latina y otras regiones. Por tanto estos conceptos no pueden suscribirse a sólo a una realidad geográfica, sino a la historia de la misma humanidad en plural, sin las delimitaciones que impone una frontera. Y es precisamente ello lo que pretende evadir la historia transnacional.

III. TRABAJOS

La historia transnacional, si bien su campo de estudio puede hallarse siglos atrás, ha venido operando en la historiografía recientemente. El término transnacional empezó a usarse  entre los sociólogos para referirse a las grandes empresas multinacionales y a sus influencias internacionales. Esta forma de hacer historia surge en Estados Unidos como resultado también de la organización de esta sociedad y de su economía de conquista de nuevos mercados, vinculada al mercado transnacional y a su misma historia de migraciones.

La historia transnacional desde esta perspectiva ha realizado análisis sobre los emigrados judíos, la diáspora africana, el imperio británico en el siglo XIX, la historia económica mundial, las mujeres y el feminismo, los sistemas económicos bancarios, la emancipación de esclavos, conflictos raciales, entre otros.

IV. REPRESENTANTES

Representantes de esta forma de hacer Historia, tenemos a:

-Dirk Bonker: La guerra y el imperio en una era global; historia militar transnacional; globalizar la historia alemana y EE.UU.
-Laurent Dubois: Caribe, Empire, Atlántico.
-Bruce Salón: Transnacionales Historias de raza, musulmanes Redes Intelectual.
-Malaquías Hacohen: Diáspora judía; Emigrados judíos europeos; cultura trasatlántica de posguerra; redes intelectuales europeos transnacionales; multiculturalismo imperial; Unión Europea.
-Engseng Ho: La movilidad como un tema conceptual para la investigación de la historia transregional y repensar la teoría social;  la universalización de las ideologías de la religión, el imperio, el comercio;  los intercambios interculturales y sus productos históricos; Las sociedades de la diáspora árabe e islámica a través del Océano Índico y sus enredos con los imperios occidentales.
-Anna Krylova: Comunistas Delincuencia / movimientos feministas; Imaginación mundial soviético y post-soviético.
-Adriane Lentz-Smith: La diáspora africana, Negro Internacionalismo, imperios americanos.
-Sucheta Mazumdar: Imperial China, diáspora china, China y Global Capital.
-Martin Miller: Violencia política transnacional, las comunidades de exiliados políticos: Rusia / West, representaciones de los trastornos mentales.
-Jocelyn Olcott: Las mujeres y el feminismo; del siglo XX; transnacional y América Latina, especialmente México.
-Gunther Peck: La migración global; intervención humanitaria; mundial contra la esclavitud.
-Karin Shapiro: Finales del siglo XIX y el siglo XX de América del Sur;  finales de siglo XIX y XX Sudáfrica.
-Pete Sigal: Delincuencia sexualidad / transcultural, la América Latina colonial, los pueblos indígenas de América Latina.
-Philip Stern: Del siglo 17 al 19 de Imperio británico, particularmente en la India y África; corporaciones; la formación del Estado y el imperio.
-John Thompson: Global cultural; deportes.
-Gianni Toniolo: Historia económica internacional, los sistemas financieros y bancarios.
-Mustafa Tuna: Globalización y Culturas musulmanas; Late Nineteenth-Century Globalización;Redes musulmanes transregionales.
-Tyrrell, Ian: Transnational Nation: United States History in Global Perspective since 1789.
-Giovanni Zanalda: La historia económica mundial.
  
V. BIBLIOGRAFÍA

BERKERT, Sven, CONNELLY, Matthew, y otros."AHR conversation: On Transnational History". En Chicago Journals, The American Historical Review, Vol.111, No. 5. Chicago: The University of Chicago Press, 2006.

BOHÓRQUEZ-MONTOYA, Juan Pablo. “Transnacionalismo e historia transnacional del trabajo: hacia una síntesis teórica”. En Revista Papel Político, vol. 14, N° 1. Colombia: Pontificia Universidad Javeriana, 2009.

BOURNE, Randolph. "trans-national America". En The Atlantic: http://www.theatlantic.com/magazine/archive/1916/07/trans-national-america/304838/
TYRRELL, Ian. ""What is transnational history?”. Blog de Ian Tyrrell en: http://iantyrrell.wordpress.com/what-is-transnational-history/

SANZ, Carlos. "Atractivos, promesas y peligros de la historia transnacional: Mae Ngai y Lisa Lindsay en Perspectives on History". En Historia y Relaciones Internacinales: http://www.madrimasd.org/blogs/Historia_RRII/2013/03/31/130555



[1] Definición que dan David Thelen  y, Thomas Bender sobre la Historia Transnacional.
[2] BERKERT, Sven, CONNELLY, Matthew, y otros."AHR conversation: On Transnational History". En Chicago Journals, The American Historical Review, Vol.111, No. 5. Chicago: The University of Chicago Press, 2006.
 [3] BOHÓRQUEZ-MONTOYA, Juan Pablo. “Transnacionalismo e historia transnacional del trabajo: hacia una síntesis teórica”. En Revista Papel Político, vol. 14, N° 1. Colombia: Pontificia Universidad Javeriana, 2009.
[4] TYRRELL, Ian. ""What is transnational history?”
[5] BOURNE, Randolph. Transnational America. 1916.

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